Formalizar una empresa de seguridad privada no se reduce a reunir documentos. La autorización se evalúa como un conjunto: estructura societaria, personal, infraestructura y capacidad operativa deben contar la misma historia.
Las modalidades no son intercambiables
Vigilancia privada, protección personal, transporte de valores, protección por cuenta propia y tecnología de seguridad tienen exigencias distintas. Solicitar la modalidad equivocada es una de las causas más frecuentes de observación.
Lo que revisamos antes de presentar
- Coherencia entre el objeto social y la modalidad solicitada.
- Acreditación del personal y de los perfiles exigidos por la normativa.
- Infraestructura y especificaciones técnicas del local.
- Protocolos internos y documentación de procesos.
- Situación de cualquier autorización previa o antecedente de la empresa.
Si ya cuentas con autorización, la adecuación y la renovación tienen su propio calendario. Revisarlo con anticipación evita interrumpir operaciones.
Acompañamos el proceso completo: diagnóstico inicial, armado del expediente, presentación y respuesta a observaciones hasta obtener la autorización.
